
Pero, ¿qué es el imaginario?, ¿a qué nos conduce?...
El imaginario, lo que la gente instituye interiormente, no como sociedad, sino como gente, es un aspecto que se suele dejar de lado en el análisis de cualquier situación social, venga de donde venga.
Es decir, lo que uno pueda pensar, desde fuera, de un determinado concepto, puede diferir, y mucho, de lo que realmente refleja el imaginario de la “gente” de ese determinado concepto. Y sin una percepción clara de ese imaginario es extremadamente complicado realizar un análisis completo y coherente de la situación de crisis creada.
No es intención de estas líneas realizar un análisis detallado del imaginario del plomo en Albalate del Arzobispo (donde la instalación de una empresa contaminante de reciclaje de plomo ha generado una gran crispación social) y en las localidades cercanas, pero si que vamos a intentar desgranar algunas posiciones más o menos grupales.
Así pues, el imaginario del plomo es algo más complejo que una fábrica de reciclaje y empresas subsidiarias que le acompañan. No es sólo el riesgo ecológico que supone. Son muchas cosas más.
Por ejemplo, en un análisis superficial encontramos:
- Plomo = Trabajo: el concepto socialista-marxista del trabajo como desarrollo, con una visión de qué es necesario para la localidad, es el más extendido por los favorables al plomo. En realidad, la comarca no tiene paro, aunque depende en demasía del sector de la construcción, con una empresa de prefabricados que da trabajo a la mayoría de la población joven.
- Plomo = reciclaje: los partidarios del plomo también inciden en que no hay nada más ecológico que las empresas de reciclaje, aunque siempre como un imaginario secundario después del “trabajo”.
- Plomo = contaminación: el debate ecológico y sostenible en la zona se ha desarrollado mucho en la última década. Una provincia con escasa población y mucho territorio como Teruel corre el riesgo de convertirse en un vertedero. En estas premisas se apoyan los contrarios a la fábrica. En esta, y en que, una vez llegada una empresa contaminante, se crea un tejido alrededor de empresas contaminantes, como así está ocurriendo.
- Plomo = política. La posición de los escépticos y de los que no se pronuncian, por desconocimiento de los procesos o por no contribuir a un clima de crispación con el que no se está de acuerdo. Esta posición relaciona plomo con política, y a esto ha ayudado la posición de los partidos, de algunos representantes en el ayuntamiento y el aprovechamiento electoral que se ha querido tener de la situación.
- Plomo = desarrollo insostenible. Para los conservacionistas, la postura del plomo como desarrollo insostenible está justificada en que las apuestas de muchos años en torno al Parque Cultural del Río Martín, las asociaciones de desarrollo, la industria agroalimentaria, etc… puede verse afectada por la creación de un tejido de empresas contaminantes.